Compro una camiseta pagando gastos de envío, me llega a casa y no me talla bien, quiero cambiarla por otra talla pero me harían pagar el doble de gastos de envío que para la compra. Es abusivo y no permite tener una buena sensación con el producto. Tengo que decidir si me quedocon un producto que no me queda bien o devolverlo y que me haya costado 15 euros. Si decido comprarme otra talla, ya serían 20 euros de gastos de envío totales, no tiene sentido.