Tened mucho cuidado si no estáis seguros de vuestra talla. Aunque la ropa está bien, el proceso de devolución es un abuso para el cliente. En mi caso, devolver unos pantalones de 82 € me ha acabado costando 16 € de mi bolsillo: 11 € que he tenido que pagar yo por el envío a sus almacenes (no ofrecen etiqueta) y otros 5 € que me han descontado del reembolso por un 'gasto de gestión' que no avisan claramente. Al final, te quedas sin prenda y pierdes casi 20 €. No volveré a comprar aquí por la falta de facilidades y transparencia en las devoluciones.